El año pasado, estaba en Alexandria, Louisiana, (una axila de ciudad) con mi familia y amigos familiares para el Thanksgiving. Nos conocimos a este familia cuando vivíamos en Singapur en el año 1984, después de nacerme en Shreveport Louisiana. Mi hermano tenía catorce años y conoció a Eric en la escuela secundaria. Entonces nuestras familias les conocían. Después de la escuela secundaria, mi hermano y Eric fueron juntos a Louisiana Tech. Desde aquí, siempre oía tantos veces los cuentos que me hacía reírse histéricamente de este familia. De verdad, se puede imaginar que ellos vivían como personajes fuertes en una película.
Aunque este Thanksgiving con ellos parecía buen rato, fue como estaba en una película viva para setenta y dos horas. Es que nuestros amigos familiares son alcohólicos—la madre y sus dos hijos— y su hija, la que nos había invitado para cenar es una fanática de verdad, súper-religiosa y contra la bebida (aunque ella también era alcohólica antes de convertir tan fuertemente. Ella siguió su hermano a Louisiana, y conoció a un hombre del campo y se embarazó, entonces se casó. Recientemente, se hubiera convertido a una secta radical de la religión cristiano) Les dijo a su familia que deben respetar que ya no quiere alcohol en su casa jamás. Riéndose, los hermanos trajeron una botella de no se qué, y la escondió en uno de sus coches que fue estacionado en la calle. Después de comer y emborracharles, fuimos a un hotel. No sabía en este momento cuantas bebidas ha tenido el hermano menor, y fuimos a cantar el karaoke. Este lugar fue muy “local” y todos nos miraban cuando entramos. Él que estaba visitando de California, con pelo largo, y yo con un estilo de pelo muy “Euro”. Parezcamos como hippies. Cantamos como cuatro canciones cada uno, y salimos. Tres minutos después de salir el estacionamiento, vi a las luces brillantes en el espejo y ya sabes que pasó después. Con suerte, la policía me dejó llamar a mi madre para recogerme, y ella trajo Eric para que pudiera conducir el coche de su hermano al hotel. Es importante de notar que Eric no tenía una licencia para conducir porque él también tenía un DWI algunas meses antes.
El próximo mañana, regresamos a la casa de la religiosa, y teníamos que cuidar de no decir nada de lo que pasó la noche anterior a su hermano porque sí sabía, se pusiera triste. En este momento, la madre sacó una botella de vodka que tenía escondido en su bolso enorme. Era las once de la mañana! Después de saber esto, Karina, la hija, se le enfadó muchísimo y teníamos que salir todos en este momento. Que desastre de un Thanksgiving!
Este Thanksgiving, traje mi abuela, mi tía súper-religiosa, y mis primos para cantar el karaoke. Mis primos me dijeron que si pudiera convencer a su madre a ir a un “bar”, pudiéramos ir. Le dijo a mi tía, “Vamos a cantar en un “café” de karaoke!” Con esto, salimos. Fue buen rato, mi abuela cantó tres o cuatro canciones. Mucho más mejor Thanksgiving que el año pasado!
Wednesday, December 5, 2007
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