Thursday, October 25, 2007
Rocinante
Rocinante, que hombre de caballo que eres. Amigos hasta el fin del tiempo, ándanos por tierras conocidas y desconocidas, conócenos a gente amables y malos, síguenos en éstas buenaventuras juntos en la caballería!! Rápidamente corres por la tierra, por las calles, y por cualquier lugar que encontramos. Eres mi protector peludo; fuerte y flaco, elegante y varonil; una criatura poderoso hecho por Dios y enviado al mundo con la intención de ser buen compañero para el hombre. Que criatura amable y leal con tanto poder; ayudante peludo mío. Lleno de energía sigues, Rocinante mío, por el calor o el frío, por las montañas y los bosques, por el agua y la nieve vayas. Leal amigo mío, que no te importa cualquier locura que ocurre durante nuestros viajes; ésta es la amistad de verdad! Me entiendes cuando te prometo que aunque maté a los dos hombres por accidente, nunca te mataría, y entiendes que traté de protegerte. Como caballero que soy, es mi obligación de proteger a mis queridos amigos y amantes de cualquier peligro que viene. Rocinante, que hiciera yo sin ti! Que ahora soy el caballero que siempre soñaba de ser, sin ti esto no fuera posible.
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
No comments:
Post a Comment